miércoles, marzo 16, 2005

Manual para el mal uso del gerundio

Así como existen numerosos libros y artículos sobre la buena redacción, de igual forma existen varios sobre el buen uso del gerundio, sin embargo no existe ni siquiera uno que de los consejos prácticos y fáciles sobre cómo utilizar mal el gerundio. Es tan común ver en artículos y diversas redacciones el gerundio mal aplicado, por el simple hecho de la costumbre o quizá porque no saben utilizarlo correctamente y lo hacen por mera intuición. Por consiguiente, un artículo sobre las bases fundamentales de un mal uso del gerundio tal vez serviría a quien lo lea, a cobrar conciencia del arte del mal uso de los verbos.
Toda persona es considerada bien calificada para utilizar mal el gerundio en cualquier escrito, ya que lo podrá hacer por costumbre y sin querer hacerlo. Para poder lograr esto es necesario conocer los 3 principios básicos para un mal uso del gerundio: 1) el gerundio es adjetivo, no adverbio, 2) nunca demuestre continuidad, y 3) exprese posterioridad.


EL GERUNDIO ES ADJETIVO, NO ADVERBIO.
Debe recordar que el gerundio será tanto más propio cuanto más se acerque a la función adjetiva, a la expresión de cualidades o estados, no importa que estas sean momentáneas o permanentes, o mayor sea el desacuerdo entre el tiempo de su acción, sobretodo en el caso de ser posterior, del verbo o frase principal. De tal forma que sus oraciones queden así: Recibí un envío conteniendo ropa, o redactó una nota solicitándome un préstamo.
Trate de siempre utilizar el gerundio como adjetivo y nunca como adverbio, y de ser necesario utilizarlo como adverbio, nunca utilice un gerundio para indicar una acción simultánea o inmediatamente anterior a la del verbo principal, por ejemplo: Llegó sentándose a la casa, o el perro comiendo le ladró al gato. Los únicos gerundios que no son adjetivos son: hirviendo y ardiendo.

NUNCA DEMUESTRE CONTINUIDAD
En las frases verbales, el gerundio no se debe utilizar para dar idea de duración o continuidad de la acción, y mucho menos para expresar inmovilidad. Las palabras: sigue, continúa, están, quedaron y todos sus derivados, no se deben utilizar a lado de un gerundio; estos deben ser sustituidos por otros tiempos verbales: seguido lloverá en la noche, o lloviendo toda la noche. Por consiguiente toda acción durativa o con matiz de continuidad utilizando gerundios estará completamente mal; por ejemplo, en vez de poner: está escribiendo muchos libros, se deberá poner: escribe muchos libros.
De ser necesario utilizar el gerundio para indicar continuidad se deberá utilizar: Continuando, Considerando, Hablando, entre otros; como por ejemplo: Continuando con el tema, revisando todos los libros o hablando de errores gramaticales.

EXPRESE POSTERIORIDAD
Para un excelente mal uso del gerundio, es totalmente correcto utilizarlo para dar una idea de posterioridad o consecuencia. De nada sirve poner dos verbos que se realizan al mismo tiempo, lo ideal es brincarse tiempos y así hacer más rápida la lectura.
Todos los gerundios fueron creados para dos funciones específicas, 1) ser adjetivos, y 2) expresar posterioridad.
Algunos ejemplos de cómo debe utilizar correctamente el gerundio son:
1. El carro chocó, siendo encontrado en la calle principal.
2. Se bajó del escenario, cayendo por las escaleras al suelo.
3. Alis viaja a Mérida, mudándose luego a Campeche.
Estos son las tres principales bases del mal uso del gerundio, que toda persona debería utilizar para tener una excelente gramática en todas sus redacciones.